La capacidad de percibir objetos selectivamente se denomina ‘visualización’. Además, este es el aspecto psicológico crítico que enmarca las investigaciones actuales basadas en el movimiento ocular. Como sabemos, la percepción visual humana se compone de tres zonas: visión foveal, parafoveal y periférica. Para un ser humano, para ver un objeto que está completamente resuelto, uno debe enfocar el estímulo en la región foveal (que se cree que tiene la resolución visual más alta). Digamos que cuando ve múltiples números de objetos frente a usted, y trata de enfocarse en uno en particular para llevar el estímulo de ese objeto específico a la región foveal. Coloca automáticamente el resto de los alrededores del área parafoveal. Si bien el término ‘fijación’ generalmente se atribuye cuando el objeto enfocado se estabiliza y se resuelve por completo en su región foveal,

La mayoría de las veces, prestamos atención a las cosas que suceden frente a nuestros ojos es porque exhibimos una atención visual manifiesta (prestando atención a los estímulos que no están enfocados en la región de la fóvea). Una suposición subyacente que hacen los investigadores es que el número de fijaciones en un estímulo particular es una medida indirecta de cuánto prestamos atención a ese material. Si visita un restaurante, la cantidad de fijaciones en sus platos favoritos será mucho mayor que elementos como ‘agua mineral’, lo que significa que le gusta centrarse en sus recetas favoritas mucho más que ‘agua mineral’. Por lo tanto, la ‘suposición de la mente del ojo’ se ha convertido en uno de los potentes constructos psicológicos para cuantificar la atención y, por lo tanto, el valor de mercado de un producto en particular desde su perspectiva.

El lugar de la atención y la ubicación del ojo, si se rastrea y rastrea de manera eficiente, puede ayudar a los investigadores a extraer resultados relacionados con la distancia asociada con la región parafoveal. Además, aumentar el número de fijaciones podría conducir a la generación de datos más allá de la visión parafoveal. Como el foco del ojo es precisamente análogo al material que procesamos durante la mayor cantidad de tiempo, revelan mucho sobre la captación de información y los procesos cognitivos.

Los estudios más avanzados afirman que amalgamar el seguimiento ocular con respuestas neuronales (electroencefalografía y fMRI) podría desarrollar un enfoque holístico para cuantificar la atención, involucrando algo que está entre lo que amas y lo que no amas. Estos movimientos oculares son medidas de sistemas de seguimiento ocular que utilizan imágenes de video para determinar el foco de su atención. Una de las estrategias convencionales es utilizar el método de reflexión de luz corneal, que se enfoca en la luz infrarroja en sus ojos. La irradiación infrarroja entra en nuestro sistema retiniano y, en consecuencia, refleja una porción significativa de la luz no visible. El rastreador recoge estas luces reflejadas y, en función del ángulo de reflexión, el software procesa para buscar el punto de interés.

Los sistemas de seguimiento ocular se pueden clasificar en dos categorías: sistemas de seguimiento ocular basados ​​en escritorio y sistemas de seguimiento ocular móviles. El primero registra el movimiento de la retina desde una coordenada fija y luego procesa los estímulos que se registran. Es como si te sientas frente a una computadora y ves varios objetos diferentes, el procesador maneja el foco para encontrar el propósito que más te interesa. Sin embargo, el último es un sistema dinámico donde el usuario puede moverse libremente, y el ojo Se registran los movimientos. Esto es algo similar a si visita un centro comercial y contempla varias tiendas de alimentos en el patio de comidas.

Las metodologías de seguimiento ocular se volverán más prominentes en los próximos años debido a su diseño robusto para complementar la ciencia de la decisión, especialmente en un contexto organizacional, al proporcionar información potente y comentarios sobre el parámetro de búsqueda.

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