Intel ha creado un proyecto piloto con el fin de generar resultados sostenibles y escalables en la organización, además de servir como base para mejores prácticas con la implementación completa de Realidad Virtual (VR). Este proyecto podría capturar resultados cuantificables que se alinean con los siguientes resultados:

  • Menor costo de propiedad
  • Mayor retención de aprendices
  • Mayor retorno de la inversión

El proyecto se centró alrededor del curso de rectificación de seguridad eléctrica, ya que los accidentes eléctricos son los más mortales y costosos. Entre el 2015 y el 2017, Intel reportó 24 incidentes eléctricos. La causa de los incidentes era, 90% de las veces, por el comportamiento de los empleados, ya que no seguían los procedimientos debidos en la planta.

Con esto en mente, Intel requería una solución de VR escalable y segura a nivel empresarial. Para ello recibió el apoyo de VIVE y VIVE Enterprise Advantage, expertos en tecnología de realidad virtual y creadores de las gafas de realidad virtual HTC Vive.

Implementaron y administraron un entorno controlado en el cual los alumnos atraviesan una experiencia de realidad virtual. El contenido que reciben es relevante y de alta calidad; con objetivos de aprendizaje claros, escenarios hipotéticos y ciclos de retroalimentación.

La plataforma de VIVE, además, permite controles de contenido que le otorgan a Intel la capacidad de monitorear programas remotamente e implementar y administrar software/drivers para todos los dispositivos detrás de un firewall.

Resultados

El 75% del público, de los que varios han trabajado para Intel durante años, tuvo problemas para completar el entrenamiento en realidad virtual.

Ello a pesar de tomar (y aprobar) el curso de Recertificación de Seguridad en un formato basado en la web. Sin embargo, los aprendices en realidad no tuvieron problemas para manejar los dispositivos de realidad virtual; un masivo 94% se quedó con ansias de más formación en el mundo virtual.

El problema que surgió fue la falta de experiencia con equipos de seguridad eléctrica, poca familiaridad con las herramientas y una nula comprensión de la secuencia adecuada para la ejecución de la tarea en el mundo real.

Y la explicación es que la mayoría de los aprendices de este curso (quienes lo han estado llevando por años) nunca tuvieron que ejecutar las tareas requeridas por el programa; nunca se esperaba que lo hicieran.

Esto se traduce en una brecha de seguridad y de procedimiento muy importante que no se hubiera descubierto de no ser por la aplicación de la realidad virtual en las capacitaciones.

A partir de esto, el modelo de Intel sopesó los costos de desarrollo entre los hallazgos y los beneficios.

Hallazgos

Reducir la base de aprendices hasta en un 50%
Retirar empleados sin exposición a peligros eléctricos
Refinar las preguntas

Beneficios

Incidentes esperados deducidos del curso
Ahorros de incidentes esperados por curso
Costo incurrido por incidente

Concluyó que su primer curso de capacitación corporativa basado en realidad virtual tenía un retorno de la inversión potencial estimado en 5 años del 300%.

Repercusión

Intel hizo unos ajustes finales al proyecto piloto, movió el curso virtual a producción en su sitio inicial y replicó el plano en otros, todo con entera confianza en las cifras potenciales del ROI.

Intel también aprobó una ejecución a escala global con planes de implementarla en sitios adicionales en todo el mundo, lo que crea un marco para un extenso programa de capacitación basado en realidad virtual en toda la organización.

Esta confianza en la experiencia inmersiva del VR apunta a que no solo Intel use este tipo tecnología en el futuro, sino otras empresas que consideren a los elementos virtuales como herramientas necesarias para optimizar sus procesos de capacitación.

Para leer el caso de estudio completo (en inglés) siga el siguiente enlace.

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